QUIÉNES SOMOS
Un producto, una convicción
El canelé merece una verdadera casa en Madrid. Es lo que estamos construyendo.

De Burdeos a Madrid :
el gran salto
A los 25 años, tras terminar mi máster y una primera experiencia profesional en el comercio electrónico, todo parecía seguir su curso. Pero en el fondo, una idea crecía día a día: crear mi propio proyecto y llevar un poco de nuestra tierra más allá de las fronteras.
Madrid, por su parte, seguía atrayéndome. A lo largo de mis viajes a la capital española me enamoré de su energía, de su cercanía y de su forma de vivir. Solo me faltaba el producto adecuado para instalarme aquí definitivamente.
Durante varios meses busqué qué producto podía encarnar mejor ese puente entre mi país de origen y mi nueva ciudad de adopción. La respuesta estaba delante de mis ojos desde el principio: el canelé de Burdeos.
Este pastelito emblemático de mi región lo tiene todo: una corteza caramelizada y crujiente que esconde un corazón tierno con buen sabor a vainilla y ron. Un producto auténtico, raro en Madrid, y reconocible desde el primer bocado.
Así que decidí dar el paso, cambiar de vida y dedicarme por completo a esta aventura para daros a conocer este saber hacer.
Arthur, Fundador
Un saber hacer único
En Madrid, encontrar un canelé clásico ya es toda una odisea. Encontrar canelés en varios sabores, pensados como una gama de verdad, sencillamente no existe todavía. Ahí es exactamente donde hemos visto nuestro sitio.
Le Canelé es la primera casa de España enteramente dedicada a este pastelito, y la primera en proponer variaciones, algunas de las cuales no existen en ningún otro sitio, ni siquiera en Francia.
Nuestra especialidad es precisamente no tener más que una: nos centramos únicamente en lo que dominamos de verdad, hasta el último detalle. Ser mono-producto es nuestra elección, garantía de exigencia y de excelencia.
El gran clásico, crujiente, con vainilla y discretamente perfumado al ron, siempre tendrá un lugar de honor en casa. Pero el ron puede ser una barrera para algunos, que buscan sobre todo esa textura única: el contraste perfecto entre la corteza caramelizada y el corazón fundente. Es para ellos que hemos declinado la receta: los mismos gestos, la misma exigencia, pero otros sabores por descubrir.

Por dónde empezar
Todo se reserva en línea y se recoge en el puesto. Tres puntos de partida, según lo que busques.
El clásico
El que hay que probar primero. Es el que se juzga, y el que mejor sabemos repetir. Tres tamaños.
Los cuatro sabores
Chocolate, frambuesa, limón, vainilla. Misma masa, mismo horneado, otra lectura. Todavía poco habituales, incluso en Francia.
El ballotín a componer
Veinte canelés medianos, y tú decides cuántos de cada uno. Para regalar, o para no tener que elegir.
Reserva tu caja
Las cantidades son limitadas. Reservar en línea es la manera más segura de llevarte los tuyos.
